Memoria: ¿Por qué la gente joven no compra “violetas”? ¿Qué mejoras pueden plantearse?

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Memoria: ¿Por qué la gente joven no compra “violetas”? ¿Qué mejoras pueden plantearse?

Jueves, 20 de mayo de 2010, por aidamanjonvillar

Madrid Memoria trata de recuperar todos los oficios que poco a poco se van perdiendo en nuestra ciudad. Dentro del eje asignado, comercio en general, estuvimos investigando antiguas farmacias, herbolarios, restaurantes, pastelerías, alpargaterías, sastrerías, casas de guitarras y un largo etc, de oficios y comercios que pasan desapercibidos y que luchan cada día por su negocio. Muchos de ellos tienen más de 100 años, y cuando entras dentro, retrocedes en el tiempo.

Los caramelos Violeta son muy típicos de Madrid, y cada vez los consumimos menos, recuerdo de pequeña comer estos caramelos, mi abuela me los daba y me encantaban, ahora los niños ya no comen estos caramelos, sus padres ya no los compran y los jóvenes deberíamos comprarlos para pode enseñárselos a nuestros futuros hijos.

En 1915 Mariano Gil inauguró La Violeta en Madrid, pequeño comercio dedicado a la venta de caramelos (Violetas , Violetas naturales escarchadas, caramelos variados), bombones de diferentes clases (Lenguas de gato, naranjines, trufas…), marrón glacè y frutas escarchadas.

Se dice que Alfonso XXIII  compraba las violetas tanto para su esposa, la reina Victoria Eugenia, como para su amante, Carmen Ruiz de Moragas. Por lo menos en este tipo de relación a tres es la mejor forma para no equivocarse de regalo.

Con el paso de los años su producto estrella, el caramelo de Violeta, de pequeño tamaño que no alcanza los dos centímetros y que posee una forma de violeta de cinco pétalos. Está aromatizado con esencia de la flor y posee un color violeta que le hace agradable a la vista, ha llegado a ser un dulce recuerdo de la infancia.

Después de casi un siglo, la tercera generación de la familia sigue a cargo de la pequeña “bombonera” situada en la plaza de Canalejas nº 6, y en el año 2004 se inauguró el establecimiento de la calle Serrano 220.

El proyecto trata de impulsar los caramelos Violetas entre la gente más joven y que este vuelva a ocupar un lugar en los bolsillos de muchos madrileños mediante:

Vuelta al gremio: No debemos dejar que se pierda el oficio, es decir, la técnica de producción de los caramelos. Si no hay hijos interesados en ocuparse del negocio buscar a alguien de confianza para poder mantener la tradición de estos caramelos. (Aprendices).

Al igual que en Sant Jordi se regalan e intercambian rosas y libros y en San Valentín tarjetas y rosas, se puede promocionar un día en el que se regalen Violetas. Para elegir el día adecuado hay que tener en cuenta la flor, ya que esta junto con el clavel pueden considerarse como las dos flores más representativas de Madrid. La violeta (“Viola Odorata”) perteneciente a la familia de las violáceas es una flor de invierno, su semilla se debe plantar en primavera, y un mes más tarde aparecen las primeras hojas. Con la llegada del invierno salen las primeras flores durando unas cuatro o cinco semanas el periodo de floración.Con esto  se plantearon dos posibilidades:

Por un lado, celebrar “El día de La Violeta” el 15 de mayo San Isidro Labrador para celebrar el periodo en el que se plantan las semillas, regalando una pequeña caja de Caramelos Violeta a los niños que fuesen vestidos de chulapos y chulapas. Esta formula no se si funcionaria bien, ya que en esta fecha tan señala el clavel cobra gran importancia entre las chulapas madrileñas y las “tontas” y las “listas” son el dulce preferido de los mas pequeños.

Por todo esto también se pensó en proponer “El día de La Violeta” el 6 de Diciembre La Almudena, ya que en esta fecha no se hace nada especial y coincide con su periodo de floración. El Proceso seria el mismo, se regalaría Una cajita de Violetas y un ramillete de Violetas para los niños y solo el ramillete para los mayores.  En este caso el packaging seguiría siendo el tradicional transparente de plástico con el lazo morado respetando así el Adn de este comercio centenario.

Muchos bares y restaurantes a la hora de dar la cuenta a sus clientes regalan caramelos a los niños, y ¡que mejor que unas Violetas para los mas pequeños! La Violeta puede hacer un buen precio de sus caramelos a bares y restaurantes para que acompañen sus cuentas con Caramelos y como no con una tarjeta contando la historia de este establecimiento.

El lanzamiento de una línea de caramelos con propiedades terapéuticas o medicinales puede ser un filón para la casa ya que la  planta tiene propiedades expectorantes, laxantes, antiespasmódicas. Las flores se utilizan para curar catarros, gripes. Las hojas son antirreumáticas, y mejoran la bronquitis, tos, faringitis y fiebres eruptivas. A la raíz se le atribuyen características expectorantes. Se pueden asociar a un herbolario y sacar una línea con caramelos  que ayuden  a contrarrestar estas enfermedades. También es una forma de apoyo mutuo entre dos comercios centenarios

Respecto a la venta on line, planteada en un principio, fue descartada ya que el envío de productos alimenticios es complicada, hay que tener especial cuidado  con el envase en el que se envía (puede perder propiedades tanto de sabor como de olor). El envío seria, necesariamente urgente, y esto supone unos gastos de envío muy elevados respecto al precio  del producto por lo que la gente no pagaría por ello.

La pagina web de La Violeta esta obsoleta. Internet ayuda a atraer nuevos clientes. Muchos de los usuarios de la “bombonería”  La Violeta son turistas, por lo que una buena pagina web donde dar información de sus productos y de su historia es una buena estrategia para atraerlos.

Por supuesto la historia y la artesanía del comercio debe estar presente en todas las cajas de todos los productos del comercio.

Con todas las propuestas mencionadas las Violetas volverán a ser producto de deseo por los más pequeños, no solo de Madrid, sino de todo el mundo.

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